La palabra *jinn* deriva de la raíz semítica GNN (en árabe جَنّ / جُنّ, *gann*) —que significa «invisible», «ocultar» o «loco»— y designa un tipo de espíritu, demonio o deidad tutelar. Algunos lingüistas atribuyen su origen —objeto de debate— a la palabra latina *genius*, mientras que otros señalan la palabra aramea *ginnaya*, que significa «deidad»; no obstante, el origen exacto del término sigue siendo incierto.